Un menor de 13 años falleció electrocutado en la madrugada de ayer, en Ciudad Real, durante la celebración de la romería de la virgen de Alarcos, la copatrona de la capital manchega. Según el testimonio de algunos de sus amigos que fueron testigos de lo ocurrido, el joven, vecino de la barriada ciudadrealeña de La Granja y cuya identidad se corresponde con las iniciales J. R. D., saltó una valla de protección de dos metros de altura y subió a una torreta de alta tensión con el simple propósito de ganar una apuesta. Sin embargo, tuvo la mala fortuna de tocar un cable que le produjo una descarga eléctrica mortal.
Fue entonces cuando las luces de la ermita y de los puestos de feriantes parpadearon durante unos segundos sin que los romeros sospechasen lo que había ocurrido. El menor que, según sus amigos, no era una persona conflictiva, quedó colgado de un pie durante dos horas hasta que fue rescatado por una dotación de bomberos y un equipo sanitario que sólo pudo certificar su muerte.