Tras confirmar la prácticamente segura intencionalidad del incendio de Ibias, la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, resaltó ayer en Madrid la importancia de que los ciudadanos sean conscientes de la responsabilidad cívica de sus acciones, tanto en el ámbito de prevención de estos siniestros como de colaboración para descubrir a sus autores. Recordó, asimismo, que el Gobierno central ha puesto en marcha una Fiscalía especial de Medio Ambiente y Urbanismo con la intención de reforzar la capacidad de investigar los incendios provocados y de castigar a los responsables. Algo en lo que también hizo hincapié ayer en Oviedo el ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar: «Nos solidarizamos con el Principado y nos comprometemos a castigar estos delitos». Destacó, además, que existe un compromiso del Estado para reformar el Código Penal para conseguir más celeridad en la persecución de estos delitos medioambientales.
El presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, por su parte, destacó que los efectivos desplazados a Ibias «no dejaron de trabajar ni un minuto» para poder contener las llamas. Aseguró que el Principado se puso en contacto con el Ministerio de Medio Ambiente hasta «tres veces» para informar de la evolución del incendio, que asoló cien hectáreas y amenazó la Reserva Integral y de la Biosfera de Muniellos, de 57 kilómetros cuadrados de extensión, hábitat de especies en peligro de extinción, como el oso pardo. Álvarez Areces destacó la cooperación del Estado en el siniestro, y agradeció la colaboración del Gobierno gallego.
La alcaldesa de Ibias, Nélida Barrero, señaló que el incendio «supone una gran catástrofe» para el concejo, «ya que el medio natural y la riqueza forestal son nuestros principales recursos».