La Delegación del Gobierno se ha mostrado dispuesta a reforzar la presencia policial en aquellos concejos mineros que se han visto afectados en los últimos meses por un incremento de los actos vandálicos, principalmente durante los fines de semana.
Tras analizar la situación en el marco de las juntas de seguridad que se reúnen mensualmente, la Delegación del Gobierno considera oportuno «incrementar las dotaciones policiales», como medida para atajar la violencia juvenil en las cuencas. No obstante, dicho organismo aseguró que a pesar de la preocupación latente de los municipios mineros, que en más de una ocasión han demandado más policías, a día de hoy no consta ninguna petición por escrito de ningún municipio «solicitando mayor presencia de las fuerzas de seguridad».
A pesar de no tener notificación de los concejos afectados, la Delegación de Gobierno estudiará, en la Junta de Seguridad de este mes, los atestados que a consecuencia de actos vandálicos se hayan tramitado en las últimas semanas. Se hará especial hincapié, según pudo saber EL COMERCIO, en el incendio que en la madrugada del pasado domingo destruyó por completo un hórreo de la zona de ocio y deportiva de la localidad de Blimea, en San Martín del Rey Aurelio. Precisamente, tras dicho incidente fue el alcalde Ignacio Fernández quien retomó la reclamación de dotar a las cuencas de más seguridad.
Lo cierto es que los alcaldes mineros llevan meses alertando del crecimiento del vandalismo, principalmente durante los fines de semana, y en los barrios cercanos a las zonas de ocio. Un aspecto esencial para combatir estos delitos contra el patrimonio es, a juicio de los ediles, contar con la colaboración ciudadana, como ya solicitaron los alcaldes de Langreo y San Martín del Rey Aurelio.