Areces realizó este anuncio en declaraciones a los periodistas en los pasillos del Parlamento regional e indicó que el Gobierno mantendrá así "la iniciativa política" para iniciar este proceso, pero tras su comparecencia "el protagonismo corresponderá a la Cámara", que deberá designar una ponencia para tramitar la reforma.
Según el jefe del Ejecutivo su intervención ante la Junta General no pretende "solapar" la actuación del Parlamento sino aportar "un argumentario" con las premisas por las que el Gobierno considera necesario abordar esta reforma, una vez que iniciativas similares ya se han puesto en marcha en otras comunidades autónomas.
A su juicio, "si hay voluntad política" el proceso podría quedar cerrado antes de concluya la actual legislatura autonómica, en la primavera del próximo año, siempre que el PP se incorpore a la ponencia al ser imprescindibles los votos de su grupo parlamentario para aprobar la reforma con el respaldo necesario.
Areces emplazó al PP a sumarse también en Asturias a este proceso al igual que han hecho en otras comunidades, una actitud que calificó de "incomprensible" y que conduciría a los populares, en caso de mantenerla, "al suicidio político".
Para el presidente del Principado, la postura de los populares "va en contra de los intereses de los asturianos" y recordó que el máximo responsable del PP en Asturias, Ovidio Sánchez, reclamó "un Estatuto de máximos" cuando comenzó a plantearse una posible reforma "y ahora la boicotean".
Según Alvarez Areces, el desarrollo del Estado autonómico durante los últimos veinticinco años ha redundado en beneficio de Asturias y la asunción progresiva de nuevas competencias por parte del Principado "en mejores servicios" para los ciudadanos que perciben "que desde la proximidad se gestiona mejor".