Acaba de cumplir 62 años, trabaja 19 horas diarias, con frecuencia a caballo entre cuatro continentes, y quienes la conocen dicen que siempre aparenta estar fresca como una rosa. La flamante Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales asegura que saca la energía de la pasión que tiene por su trabajo. Falta le hace. Además de dar clases en la Universidad de Columbia y entregarse a su fundación 'Iniciativa para la globalización ética', con la que trata de inyectar el respeto por los derechos humanos en las grandes instituciones comerciales, Mary Robinson tiene cargos honorarios en 50 organizaciones, desde Oxfam Internacional a la Universidad de Dublín. El obispo sudafricano Desmond Tutu la considera «un ser humano excepcional» y alaba su «maravillosa táctica negociadora».