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Viernes, 9 de junio de 2006
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MOTOR
 Actualizado: 2.05 a.m.
 
EDICIÓN IMPRESA
 
OPTIMISTA. Alonso analiza el Gran Premio de este fin de semana en Silverstone. / AFP PHOTO
FERNANDO ALONSO PILOTO DE RENAULT
Fernando Alonso se mantiene prudente en cuanto a las opciones de hacerse con el título de campeón del mundo. Sus siete podios, sus dos triunfos consecutivos, su ventaja, más que significativa, sobre Michael Schumacher... El asturiano es cauto. Y deja clara una cosa: el año pasado luchaba con McLaren, un equipo, según se desprende de sus declaraciones, que es menos fuerte que Ferrari, sobre todo a nivel de fiabilidad. Ahora, ya en Silverstone, con la mirada fija en un circuito endiablado, Alonso ansía prolongar la racha triunfal.
 
El 30º Rallye de Avilés (7, 8 y 9 de julio) ya tiene recorrido. Los tramos serán los mismos que la pasada edición, pero con algunas modificaciones, especialmente en el de San Tirso, que se recortará casi algo más de cuatro kilómetros desde la salida de las dos últimas ediciones hasta donde tendrá lugar el nuevo emplazamiento.
Alonso es un gran aficionado al fútbol, y seguidor del Real Madrid, por lo que en las próximas semanas podrá disfrutar de su otro deporte.
Llega Silverstone y se despliega el efecto invernadero de la influencia británica. La Fórmula-1 recala en las Islas, a su origen, a la cuna donde todo empezó. Aquel 13 de mayo de 1950, primera carrera de la historia, invade este antiguo aeródromo de la Segunda Guerra Mundial rehabilitado como pista de automovilismo. El hechizo de lo auténtico, dicen por aquí, el público más entendido. Algo así como la catedral de la F-1.
 

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