Mil años dan para mucho, sobre todo en sanidad. Así lo demostró ayer el consejero de Salud, Rafael Sariego, durante su ingreso en la Real Academia de Medicina, al desvelar que el actual complejo que se edifica en La Cadellada guarda relación (no en tiempo, pero si en forma) con el que fuera el primer centro sanitario de Oviedo: el Hospital de San Juan, creado en 1096 gracias a una donación de Alfonso VI y su esposa, que cedieron el Palacio Francisco, actual Colegio de Abogados.
Sariego ofreció ayer un discurso repleto de datos históricos y de aportaciones novedosas, como la que permite saber que la primera fusión hospitalaria vivida en la región no data de 1990, sino de 1775, cuando las autoridades de entonces se plantearon unificar los tres hospitales que había en Oviedo. Incluía al ya mencionado Hospital de de San Juan, al de Santiago y al de los Remedios, edificio éste último que paradójicamente se ubicaba donde hoy está Gispasa, empresa que gestiona el HUCA.
Nació así en 1837 el Hospital de San Francisco. Pero en menos de medio siglo, el edificio se quedó pequeño. Se planteó entonces la posibilidad de crear un nuevo centro, un debate no exento de polémica y que recuerda al vivido en torno al HUCA, ya que había quienes apostaban por la remodelación mientras que otros pedían un nuevo hospital. Al final, ganó la tesis de los 'cadelladistas' de entonces y nació el Hospital de Llamaquique, destruido luego por la Guerra Civil.
Como broche a su intervención, Sariego le deseó al futuro Central «otros mil años de servicio para Asturias».