El futuro empresarial de Friovivo sigue sin estar claro. Dos días después de que se hiciera pública la negociación que está manteniendo con la catalana Atrian Bakers, también dedicada a la fabricación de pan congelado, bajo la supervisión de Industria para tratar de solventar la crisis por la que atraviesa la panificadora lenense, los responsables de la empresa catalana aseguraron que «estamos dispuestos a seguir hablando para ayudar a resolver el problema pero, de momento, no tenemos intención de comprar la factoría».
A su juicio, el volumen de negocio que permitiría la adquisición de la planta asturiana no justifica la elevada inversión. «Los pasivos superan los siete millones de euros», aseguran. Según explicaron, la propuesta de Friovivo es vender el 60% de la empresa a cambio de que ellos se hicieran cargo del pasivo. La operación podría alcanzar los 10 millones de euros. De momento, Atrian está a la espera de recibir una propuesta de Industria que «debía haber llegado el lunes» donde podría barajarse la posibilidad de arrendar las instalaciones o de establecer colaboraciones comerciales. El consejero de Industria, Graciano Torre, dijo ayer que Friovivo está «prácticamente en quiebra», pero que si la negociación sale bien habrá «un comprador».