Cuando la selección alemana llegó a Berlín el lunes pasado para
ocupar el lujoso hotel que le servirá de cuartel general en la fase
eliminatoria, Jürgen Klinsmann le dio un consejo a los cientos de
periodistas que acudieron a su primera rueda de prensa en la capital alemana. «Espero que hayan reservado habitaciones hasta el 10 de julio», dijo el seleccionador sin poder ocultar una amplia sonrisa que reflejaba una rara confianza en la calidad de su equipo y en los triunfos que le puede deparar el futuro.
Pero ayer, Klinsmann compareció ante los periodistas con la preocupación marcada en el rostro. Michael Ballack, el capitán de la selección y uno de los jugadores más completos del equipo no estará presente en el crucial partido contra Costa Rica, a causa de una lesión en la pantorrilla derecha. A pesar de la ausencia de la estrella de la selección germana,
Klinsmann intentó enviar un interesado mensaje de optimismo a la
nación. «Habríamos deseado que Michael estuviera en el campo. Él es nuestro líder y también el capitán», dijo el técnico alemán. «Es una lástima pero, como todos sabemos que estamos bien preparados, su ausencia no será un problema».
¿Será cierto? La ultima comparecencia de Klinsmann ante la prensa en Berlin, en la que prometió que sus jugadores se romperían el alma para conquistar los tres primeros puntos en el grupo, coincidió con la publicación de una entrevista del propio Ballack concedida a un periódico de Berlín, donde el capitán contradice al técnico y pone en duda la calidad del equipo que tiene la sagrada misión de ganar por cuarta vez un campeonato mundial.
«Vivimos de nuestro entusiasmo y también de nuestra indiferencia y naturalmente seguimos cometiendo errores», dice Ballack. «Por eso iniciaré el torneo con una cierta incertidumbre».
La incertidumbre del capitán de la selección alemana tiene una base concreta. Según Ballack el equipo esta integrado por muchos jugadores que no tienen una gran experiencia internacional y que todavía no han desarrollado todas sus capacidades, un hándicap que ya quedó demostrado en los partidos amistosos que disputó la selección en el pasado. «Los resultados y el rendimiento obtenidos en vísperas del campeonato muestran que el equipo aún no es estable», afirmó Ballack.
Mientras tanto Costa Rica espera. De esta selección pocos se han preocupado, pero puede dar el primer disgusto del Mundial.