El seleccionador brasileño Carlos Alberto Parreira afirmó ayer en una conversación por videoconferencia con el presidente de su país, Luiz Inácio Lula da Silva, que su equipo «está listo para responder a la expectación. Trabajamos con mucha voluntad y determinación. Olvidamos el favoritismo y sabemos que deberemos enfrentar al mundo que quiere vencer a Brasil», dijo Parreira desde Alemania, arropado por todos los jugadores de la selección. Lula, que los observaba junto a su esposa Marisa Leticia en una gran pantalla instalada en su despacho del Palacio presidencial de Planalto, les recordó «lo que ese título representa para todos los brasileños». El presidente de Brasil también mostró su curiosidad con la situación de Ronaldo, que en los últimos días ha peleado contra la balanza y contra unas ampollas en el pie.