Un terremoto de 3,8 grados en la escala Ritcher con epicentro en Castrillo de Cabrera (León) hizo temblar ayer toda la provincia vecina, parte de Zamora, Palencia y Galicia y casi toda Asturias. No provocó daños personales ni materiales, pero los servicios de emergencias de estas comunidades recibieron miles de llamadas de ciudadanos desconcertados y temerosos, sobre todo personas mayores. El temblor fue especialmente perceptible en la zona central del Principado, sobre todo en Gijón y Oviedo, así como en los concejos del suroccidente. En el Oriente y la costa apenas se sintió. El servicio de emergencias del 112 recibió 118 llamadas en apenas unos minutos, la mayoría (55) procedentes de la capital asturiana. En León, la Policía Local atendió 60 consultas en los seis minutos siguientes al temblor.