Un chico de 16 años falleció en la noche del viernes al sábado tras ser arrollado por un convoy del metro en la madrileña estación de Pío XII. El suceso tuvo lugar pocos minutos antes de las once de la noche. El joven, que estaba acompañado por un grupo de amigos, cruzó de forma indebida las vías a pesar del peligro que exisía. Al surgir el convoy por la boca del túnel, el chico corrió e intentó dar un salto para subir al andén, pero no lo hizo con la suficiente celeridad y quedó atrapado entre la pared de aquél y uno de los vagones.