El Ercina debe su aspecto actual a la explotación minera de Buferrera, que durante la mayor parte del siglo XX se desarrolló en lo que hoy es el principal atractivo turístico del Parque Nacional de los Picos de Europa.Ya en la época romana hay referencias sobre los Picos, en las que se menciona su riqueza en diferentes minerales. Pero es a finales del siglo XIX cuando la minería se instala en el corazón de este enclave natural. A partir de 1879 comienza la extracción de cinabrio, manganeso y hierro, hasta que la compañía inglesa se hizo con la concesión de las minas de Buferrera. El mineral se extraía en cestos y se bajaba a mano o en mulos hasta Covadonga, para después llevarlo hasta el puerto de Ribadesella, desde donde partía hacia Francia o Inglaterra. En aquella época llegaron a trabajar en las minas de la zona 500 trabajadores, de los que al menos 14 dejaron allí su vida.