El calor dispara la temperatura del comercio de La Arena y el centro. Mientras en el resto de los barrios la actividad parece ralentizarse, los negocios cercanos a San Lorenzo y al corazón de la ciudad viven la que para muchos es la época del año más rentable. La llegada de los turistas dispara la actividad de las tiendas de temporada pero también de las tradicionales, incluida la alimentación, que llegan a duplicar e incluso a triplicar sus ventas a pesar de la 'huida' de los clientes habituales. La flexibilidad de horarios, los artículos veraniegos y los productos asturianos de todo tipo son las mejores armas de los pequeños empresarios.