El Museo de la Siderurgia (Musi), ubicado en La Felguera, y que se inaugurará este verano, permitirá a los visitantes realizar un recorrido a través 150 años de historia industrial asturiana. La idea de sus promotores es ofertar un viaje inolvidable por el mundo de la actividad siderúrgica, principal eje económico del municipio langreano durante décadas y décadas.
El contenido museológico, según pudo saber EL COMERCIO, será distribuido a lo largo de siete salas. En ellas se condensará la historia de las cuencas mineras, que inició Pedro Duro Benito, allá por el año 1859, cuando se empeñó en convertir una amplia vega de helechos, en el lugar de residencia de los trabajadores de su recién creada factoría siderúrgica de La Felguera.
Salas de carácter monográfico darán información en diferentes recursos expositivos. Habrá desde audiovisuales, maquetas, fotografías, mapas, escenografías y archivos de audio. El recorrido del Musi comienza en la planta baja, donde además se ubicará la recepción, la cafetería y la tienda de recuerdos.
SALA UNO
'El paisaje de las cuencas mineras'
Paisajes mineros darán la bienvenida a los visitantes. Habrá un apartado dedicado a Langreo: la ciudad de las minas. Se ubicará en un espacio diáfano que utilizará grandes superficies como soporte expositivo.
SALA DOS
'Los caminos del mineral'
El itinerario continúa por los transportes, con un recorrido por el primer ferrocarril minero que funcionó en la región, y que hacía el trayecto entre Langreo y Gijón.
SALA TRES
'La industria heredada'
La tercera sala estará dedicada al patrimonio de arqueología industrial y los emplazamientos siderúrgicos históricos. Se constatará la gran importancia histórica de la cuenca central asturiana. Aquí el visitante podrá disfrutar de reconstrucciones de elementos y ambientaciones.
SALAS CUATRO Y CINCO
'La siderurgia y Duro Felguera'
Los primigenios campos de helechos de Langreo se convertirán a través de estas salas en el nacimiento y expansión de un gran concejo. A partir de las cuarta y quinta salas expositivas, todo gira en torno a la historia de la empresa de Duro Felguera, de La Felguera. Se mostrarán desde el ambiente de trabajo hasta las condiciones de vida de los obreros. Es la parte más humana, pero también más tecnológica del museo y donde se podrá viajar por el ayer y el hoy en la producción del acero. El visitante se introducirá en el paisaje industrial de los altos hornos.
SALA SEIS
'Artefactos de la siderurgia'
En dos ambientes claramente diferenciados se escenificará un contraste entre pasado y futuro. En ella estarán los artesanos del hierro, las ferrerías y por supuesto los altos hornos y la evolución histórica de los mismos. En esta espacio habrá máquinas antiguas.
SALA SIETE
'Modos de vida del pueblo minero'
El final del Musi es para las formas de vida en la cuenca minera. En un recorrido en forma de espiral se analizará el paisaje de la cuenca minera, su desarrollo urbano, las distintas tipologías de la viviendas y de las gentes mineras. Además, se hace hincapié en el papel desempeñado por la familia Duro-Felguera.
El diseño del Musi está pensado para llegar al público en general, aunque habrá posibilidad de realizar visitas segmentadas en centros de enseñanza, asociaciones y otras entidades. También promocionará visitas de turismo organizado, vecinos, investigadores y público de cortesía.
Cuando apenas resta un mes para su apertura, todas las previsiones son halagüeñas, sobre todo porque el Musi paliará la ausencia de oferta museística en el sector de la siderurgia. Pero el principal valedor del Musi está, sin duda, en una nueva concepción integral del espacio cultural y en su diseño para transmitir una información rigurosa.