Los especialistas de la salud disponen ya de una prueba determinante para establecer si un niño sufre un trastorno de atención e hiperactividad (TDAH). Se trata de una nueva técnica de radiodiagnóstico que permite verificar la existencia del problema y constatar la mejoría que experimentan los pacientes en tratamiento. Un estudio realizado con este procedimiento ha constatado que los chicos hiperactivos suelen tener el cerebro ligeramente más pequeño que el resto de los chavales, en torno a un 3%.