Se llama Andrei Voronin, es ucraniano y juega de delantero, por lo que parece destinado a triunfar. No ha conseguido ni el 'Balón de Oro' ni la Liga de Campeones, con su larga melena tampoco tiene la elegancia del icono Shevchenko, pero desde el Bayer Leverkusen emerge con fuerza. A sus 26 años, Voronin ha sido fundamental en la extraordinaria trayectoria de su selección hacia el Mundial. Rápido, desbordante, con mucha movilidad y acostumbrado a los campos alemanes, es el complemento ideal para Shevchenko y un tipo muy a vigilar, sobre todo en los contragolpes. «Como todas las estrellas, 'Sheva' desempeña un papel esencial, pero hemos visto que el equipo es fuerte y tiene alternativas para apañárselas sin él», sentenció el técnico Blokhin tras el fundamental triunfo ante Dinamarca que abrió a Ucrania las puertas de su primer Mundial. Ese día, el 30 de marzo de 2005, Voronin asumió el rol de salvador al marcar el único gol del partido.