El concejal de IU Celso Miranda preguntará en la comisión social del jueves por la «expulsión» de dos vendedoras de productos alimenticios de El Fontán. Las afectadas por la aplicación de la nueva ordenanza son María Rosa Valdés, que vendía frutos secos, y Carmen García, que comerciaba con pan. Ambas llevan ya dos domingos sin poder instalar su puesto en el rastro.
«Voy a pedir explicaciones sobre la razón por la que se expulsa a estas dos señoras, después de 24 y 34 años de ejercicio en El Fontán», indicó Miranda. Desde su punto de vista, «ha habido una vulneración del derecho administrativo, porque se intentó echarlas a través de la Policía y no con un expediente administrativo, como corresponde según la ordenanza». El texto legal que regula la venta en El Fontán dispone, explicó el concejal, que «se debe avisar antes de la expulsión con una notificación, y luego hay 15 días de alegaciones, pero no se puede echar de hecho». El edil de la oposición solicitará «explicaciones por escrito sobre cómo se notificó a estas dos vendedoras que debían cesar su actividad».
Rosa María Valdés, que vive en la provincia de León, viajó ayer a Oviedo. Esperaba recibir una respuesta por parte de la asociación de vendedores de El Fontán acerca de si se le había concedido el cambio de mercancía y podía mantener su puesto de los domingos. No recibió ningún dato y manifestó encontrarse «muy descontenta» con lo incierto de su situación.
«Si no podían mantener su puesto, se les debería haber dicho cuando se aprobó la ordenanza, y no ahora», precisó Miranda.