Las dudas que está sembrando la puesta en marcha del plan del Muro han hecho proliferar en los últimos meses un goteo de obras menores en la principal fachada marítima gijonesa. Este tipo de actuaciones, contempladas dentro del proyecto de regeneración estética del Muro como meras obras de mantenimiento y conservación, son en muchos casos reparaciones de urgencia. Un intento de amortiguar a corto plazo los problemas de grietas, desprendimientos de materiales y un sinfín de patologías que presentan unos inmuebles con una antigüedad media de 40 años y expuestos a una zona muy agresiva por la proximidad del mar.