La construcción del campus universitario de Ciencias de la Salud de La Cadellada volvió a provocar fricciones entre el Principado y la Universidad. Ocurrió en el seno de la Comisión Paritaria Universidad-Instituciones Sanitarias, que ayer por la tarde se reunió en Oviedo, cuando el rector Juan Vázquez exigió al consejero de Salud «hechos y no palabras» sobre el futuro campus que el Principado deberá construirse junto al nuevo Hospital Central.
Durante el encuentro de ayer, no exento de tensión, Vázquez hizo público el malestar de la institución académica por las declaraciones efectuadas el pasado mes de marzo por el titular de Salud, Rafael Sariego, cuando dejó entrever que la construcción de la nueva Facultad de Medicina en La Cadellada y, por tanto, el consiguiente traslado de la que ahora funciona en El Cristo, comenzaría a analizarse a partir del año 2010, fecha en la que se prevé culminar la obra del futuro hospital.
Esas declaraciones, matizadas semanas después por el propio consejero, llevaron en su día al decano de Medicina, Pedro Riera Rovira (presente en la reunión de ayer), a exigir aclaraciones públicas al Principado.
El rector Juan Vázquez llevó a la Comisión en la que se encuentran presentes responsables de la Universidad y de la Administración sanitaria, un detallado informe sobre este asunto y aprovechó para demandar un calendario de obras para la nueva Facultad de Medicina. «Ya está bien de palabras, queremos hechos», advirtió.
La Consejería de Salud evitó pronunciarse sobre el contenido de la reunión, que duró más de tres horas, argumentando que sólo se habían abordados temas de escasa trascendencia. No obstante, EL COMERCIO ha podido saber que el consejero transmitió a la Universidad el compromiso del Principado con el proyecto del campus de Ciencias de la Salud, aunque evitó precisar plazos y contenidos, tal y como demandaba la institución.
En otro orden de cosas, la Universidad de Oviedo presentó un proyecto para promover la vinculación con médicos residentes y lograr así la contratación de profesores con los que renovar la actual plantilla. La Universidad quiere así adelantarse al elevado número de jubilaciones de profesores titulares que se producirá en el plazo de diez años. Se trata, por tanto, de favor el recambio generacional y preparar a los que serán los jefes de servicio del nuevo Hospital Central.