El mercado semanal de Navia presentó ayer una nueva cara. Por primera vez desde que se celebra esta cita, 'los Jardinillos' ya no estaban llenos de puestos de venta. Esta situación se debe a la entrada en vigor de las nuevas ordenanzas de venta ambulante, que ayer entró en vigor, y en la que se contempla el traslado de los puestos en la dársena y una de las márgenes de la ría.
Aunque los peatones y gran parte de los usuarios aceptan esta nueva distribución, los propietarios de los puestos de venta la rechazan. «No estamos nada contentos con la nueva ubicación. No es el mejor sitio para el mercado», comentaba uno de los portavoces de los vendedores ambulantes del mercadillo. Por ello, el colectivo tiene previsto mantener una reunión con los responsables municipales para tratar de buscar una nueva ubicación que agrade a ambas partes.
Pero ésta no fue la única polémica que ayer tuvo lugar durante la celebración del mercado. El Ayuntamiento de Navia prohibió la la instalación de varios puestos porque «sus propietarios no tramitaron la solicitud». Cabe recordar que la nueva ordenanza recoge que sólo se podrán instalar puestos cuyos propietarios estén dados de alta en la Seguridad Social.