Las asociaciones de padres de alumnos, tanto de los centros públicos como de los concertados, parecen hacer un llamamiento a la calma tras la tragedia ocurrida anteayer en Morcín. El accidente de tráfico en el que un autobús escolar se precipitó por un terraplén, ocasionando la muerte al alumno David Álvarez, de 13 años, del instituto Doctor Fleming de Oviedo, no ha generado alarmismos, pero sí ha constatado, una vez más, la necesidad de incrementar las medidas de seguridad en los autobuses que trasladan a los niños cada día a colegios e institutos.