Desde el 8 de mayo, los vecinos de La Corredoria pueden enviar cartas desde el barrio. Ese día abrió al público la estafeta donde, además de los servicios habituales de paquetería, giros y envíos de Correos, los ciudadanos pueden pagar el recibo de la luz o el gas, las facturas de Telecable o Telefónica, y recargar tarjetas de teléfonos móviles, entre otras gestiones.
De momento, el agua queda fuera, a pesar de que así lo demandan los usuarios. Según confirmaron los responsables de la compañía, están pendientes de un acuerdo con la compañía de abastecimiento, explicó el jefe de Sector, Roberto Fernández. Es la tendencia de las oficinas postales, y el nuevo establecimiento de la calle de Daniel Moyano no iba a quedar fuera.
Ayer, el delegado del Gobierno, Antonio Trevín, inauguró oficialmente la estafeta, «una de las más modernas» de una ciudad donde el ratio de número de oficinas por número de habitantes «es de los mejores de España», dijo. Con seis locales en la ciudad además de la central de Alonso Quintanilla, la compañía pública no prevé de momento nuevas aperturas. El delegado garantizó que sus responsables estarán atentos, como hasta ahora, a las demandas de la sociedad.
Obras en la central
De momento, la única actuación que tiene prevista es la reforma integral de la oficina central. En octubre ya anunció la licitación de los trabajos, que se prolongarán durante 27 meses. El coordinador territorial, Ángel Pérez, informó de que no hay una fecha para su inicio, pendiente de la habilitación de los locales provisionales en Santa Susana, aunque espera que sea «en torno al verano». En setiembre, Correos prevé contar con el tercer trabajador de la oficina de La Corredoria, lo que permitirá ampliar el horario a jornada completa.