elcomerciodigital.com
Lunes, 19 de junio de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
OPINIÓN
OpinionCartas
Dos años sin ti
Dos años que nos dejaste, dos años de pena, de tristeza, lágrimas, muchas, no sabes cuántas y, sobre todo, soledad, una terrible soledad.

El Señor te llevó con él una noche, que dicen que es mágica, la noche de San Juan, pero, para mí, la más triste de mi vida. Te marchaste en silencio, calladito, como tú eras. A ti se te paró el corazón y el mío quedó roto para siempre. Un año de 'por qués'. Por qué te fuiste si sabías que yo sin ti no sé vivir; eras mi vida, mi paz, mi alegría; todo lo que quería lo tenía en ti.

Sólo pido al Señor que te tenga junto a él y seas feliz; te lo tienes merecido. Y desde donde estés nos ayudes y protejas, que sé que lo estás haciendo. Desde esta nuestra vida te diré que estás con nosotros, que te quiero mucho y te seguiré queriendo siempre.

Te quiero recordar que tenemos pendiente aquel viaje maravilloso que me ofreciste para cuando estuvieras mejor, cuando pudiéramos. Cuando llegue mi hora, y el Señor quiera llevarme junto a ti, este viaje lo haré contigo.

Querido Enrique, descansa en paz, amor mío. Siempre estarás en nuestro corazón.



Vocento