«He hablado con los más cercanos y todos están muy contentos, porque ha sido un año muy complicado para mí». Mikel Artetxe llamó a la casa familiar de Larrabetzu mientras esperaba para recibir el ramo de flores y su sonrisa le delataba. Ha sido un inicio de temporada muy complicado para el vizcaíno, que pasó a profesionales con el Euskaltel, pero este año se quedó sin equipo. Le ofrecieron seguir en Portugal, pero él tenía claro lo que quería y cómo. Esperó, esperó y al final se enroló en el 3 Molinos Resort, allá en el inicio del mes de mayo. Mes y medio más tarde con el maillot azul y blanco consiguió su primera victoria profesional.