elcomerciodigital.com
Miércoles, 21 de junio de 2006
 Webmail     Alertas    Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES


INTERNACIONAL
 Actualizado: 12.03 p.m.
 
EDICIÓN IMPRESA
 
INHUMANO. Los cadáveres de varios de los insurgentes abatidos por EE UU en Baquba llegan al hospital de la ciudad iraquí. / AFP
Internacional
La red fundamentalista Al-Qaida en Irak se atribuyó ayer el primer acto de venganza por la muerte de su líder Abú Musab Al Zarqawi. Sus víctimas fueron dos jóvenes militares estadounidenses con cara de niños -Kristian Menchaca y Thomas Lowell-, cuyos cuerpos fueron hallados en lunes por la noche tan deformados que no se podrá confirmad su identidad hasta que se les realicen pruebas de ADN. «En sus cuerpos hay señales de tortura, resultan muy claras», dijo el general Abdul Azziz Mohamed Jassin, jefe de operaciones del Ministerio de Defensa iraquí. «Fue una tortura brutal. Tan brutal, que parece algo sobrenatural».
 
Otros titulares

Vocento