El presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, defendió ayer que la lengua asturiana mantenga su actual estatus, sin carácter de oficial, y afirmó que «no tiene por qué haber variaciones sustantivas» de esta situación en la reforma estatutaria cuya andadura parlamentaria tiene previsto iniciar con su comparecencia ante la Junta este mismo mes. Areces deja clara así su oposición frontal a la que posiblemente es la mayor reivindicación de su socio de Gobierno, Izquierda Unida, ante la modificación del Estatuto de Autonomía del Principado.