Juan Carlos Robinson, alto dirigente del Partido Comunista de Cuba (PCC), fue condenado por un tribunal de La Habana a 12 años de cárcel y la privación de los derechos públicos por tráfico de influencias de carácter continuado, según un comunicado del Buró Político del PCC.
El texto, publicado en el diario oficial 'Granma', precisó que la sanción contempla «las accesorias de privación de derechos públicos», que consisten en la pérdida del derecho al sufragio, a ocupar cargos de dirección en los órganos de administración del Estado, en unidades económicas estatales y en organizaciones sociales y de masa.
Robinson, de 49 años y separado en abril pasado del Buró Político y del mismo PCC acusado de «graves errores cometidos», fue presentado el pasado 16 de junio al tribunal provincial de La Habana, ante el cual «se declaró responsable de los hechos imputados y agradeció el tratamiento recibido durante la instrucción del expediente de fase preparatoria», dijo el comunicado oficial.
«En la sentencia dictada quedó demostrado que Robinson Agramonte, en franco proceso de debilitamiento ideológico, con abuso de su cargo, olvido de sus altas responsabilidades y de la probidad exigida para un cuadro revolucionario, hizo uso de sus influencias con el propósito de obtener beneficios», añadió el documento.