Agentes del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) del Cuerpo Nacional de Policía detuvieron a última hora del pasado martes en varias localidades catalanas, como Castelldefels y L'Hospitalet de Llobregat, en el marco de la denominada 'Operación Gorila', a diez personas acusadas de formar parte de una banda de atracadores de joyerías.
El delegado del Gobierno en Cataluña, Joan Rangel , comunicó que nueve de los diez detenidos son originarios de Rumanía y uno es español. Entre otro delitos, la Policía imputa a los detenidos el atraco, en abril, de una joyería de la localidad barcelonesa de Ripollet en el que apalearon salvajemente a la propietaria.
También hace responsables a los detenidos de la agresión y robo a un representante de joyería en Castelldefels, un mes antes. La Policía detuvo a los integrantes de la banda, que residían en dos viviendas de la localidad barcelonesa de Cerdanyola, al sospechar que estaban preparando nuevos atracos a otras dos joyerías.
Los agentes, que seguían desde hacía unos días a algunos miembros del grupo, entre los que se encuentra una mujer, detectaron el martes que cinco de los presuntos atracadores visitaron dos joyerías de Ripollet y se interesaron por algunas joyas valiosas. El comisario jefe de la Brigada de la Policía Judicial de la Policía, José Cantarero, explicó que la operación se denomina 'Gorila' debido a la gran corpulencia física del jefe de la banda. Al parecer este detenido era el que se dedicaba a apalear a las víctimas.