Algunos árboles del parque de Ferrera parecían sacados de la película 'Los pájaros' de Alfred Hitchcock. Entre 50.000 y 100.000 estorninos anidaban en ellos produciendo enormes problemas de suciedad y ruido. Fue entonces, en el mes de febrero, cuando el Ayuntamiento se decidió a contratar a una empresa para que acabara con el problema. Y el trabajo recayó en la coruñesa Falcon Center Ibérica, que ha cambiado de nombre y pasando a llamarse Locus Avis SL.
El encargado de echar a los molestos pájaros fue Luis Miguel Reguero, el mismo que ahora, junto a Diego Martínez, se afana en acabar con el problema de las gaviotas. El trabajo que realizó con los estorninos no tiene nada que ver con el que desempeña actualmente. Si ahora se trata de retirar los nidos de las gaviotas para evitar su reproducción masiva, entonces se trató de ahuyentar a los pequeños pájaros con el sonido que ellos mismos emiten cuando son atacados por un depredador. Y el método funciona, porque en el plazo de quince días la enorme bandada de estorninos abandonó la ciudad buscando parajes más tranquilos para desarrollar su vida.
Esta empresa ya había actuado en Gijón, también con los estorninos, y el año pasado se ocupó de realizar una campaña de control de la población de gaviotas similar a la que ahora están llevando a cabo en Avilés.