Tras haber cumplido los deberes con nota alta en sus dos primeros partidos, España tiene en el partido ante Arabia Saudí la posibilidad de hacer rotaciones y dar descanso a algunos jugadores para que estén más descansados y frescos. Así no se corren riesgos en forma de lesiones o expulsiones por tarjetas. Un lujo que no se han podido permitir otras selecciones.
Tener a los mejores jugadores en perfectas condiciones para los octavos de final, que es cuando empieza verdaderamente el Mundial porque se sienten elegidos y todos se encuentran con la moral elevada. Muy pocas selecciones han podido afrontar este tercer partido como primeras de grupo. Pudimos observar como en el Argentina-Holanda, aunque hubiera algún cambio, jugaron los titulares y cayó Burdiso lesionado, o el mismo Owen en el Inglaterra-Suecia.
Y esos riesgos conllevaron la pérdida de estos jugadores para el resto del campeonato. Sin embargo, a España este partido se le ofrece como un factor de motivación para los jugadores que ya llevan muchos días en Kamen.