Los padres de las niñas de 7 y 8 años expulsadas de forma provisional del club Recta Final, con sede en Luarca, no se han callado ante la nueva carta enviada por la dirección de la entidad deportiva en la que se advierte de que las gimnastas «son deportistas pertenecientes al club y su licencia es efectiva hasta enero de 2007».
Los tutores, que explican que las niñas componen en la actualidad el equipo de un club de gimnasia rítmica fundada por ellos mismo en Luarca y que ya no entrenan con Recta Final, indican que esta entidad sólo evidencia con esta actitud su «desfachatez y prepotencia». Recuerdan que en la misiva enviada por Recta Final se decía que la situación de las deportivas se mantendrá «invariable en tanto no nos llegue escrito del Defensor del Menor», una decisión que, según indican, puede perjudicar la carrera deportiva de sus hijas.
«Lo único que debería hacer es pedir disculpas públicamente a estas niñas por las acusaciones de las que están siendo objeto», concretan los tutores de la afectadas.
Según su criterio, con el envío de la última carta en la que se explica que las deportivas aún pertenecen al club hasta 2007, «el presidente del club Recta Final debió considerar que aún no había perjudicado lo suficiente a estas niñas y que todavía podía hacerles mas daño». «Están demostrando no tener el mas mínimo escrúpulo a la hora de tirar por tierra las ilusiones de las niñas», indican.
Las discrepancias entre los últimos y la dirección del club se originaron el pasado mes de marzo a causa de la duración del viaje del viaje que debían realizar las gimnastas para acudir al Campeonato Base de Murcia, para el que se habían clasificado.