El fuego se erigió en la noche del viernes al sábado en el gran protagonista. La noche de San Juan volvió a cubrir con su halo mágico la comarca avilesina, que celebró en torno a las hogueras una fecha marcada con rojo en los calendarios de brujas, xanas y demás seres mitológicos.
En mayor o menor medida, todos los puntos de la comarca vivieron su particular homenaje al fuego. Empezando por Avilés que, como cada año, se dio cita en la plaza de Pedro Menéndez para disfrutar de la tradicional danza prima. Cientos de personas se acercaron en la medianoche a las inmediaciones del parque de El Muelle donde, apostados desde diferentes puntos, contemplaron las llamas y danzaron.
Desde unas horas antes, los vecinos de San Juan de Nieva ya disfrutaban de la fiesta. Como cada año, su hoguera fue la más madrugadora, y acompañó a los habitantes de la localidad en la tradicional cena de convivencia que celebran todos los años. La alegría y el buen humor reinó durante toda la fiesta, que se extendió hasta la madrugada.
Pero sin duda, la celebración más multitudinaria tuvo lugar en las inmediaciones del pantano de Trasona, en donde esta fiesta crece cada año. La organización calculó que alrededor de 20.000 personas se dieron cita en este rincón del concejo de Corvera para festejar la noche más corta del año, que en Trasona adquiere sus ecos más celtas. La música del irlandés John McSherry fue el principal exponente de ello este año, con una actuación en la que interpretó los temas de su último disco: 'Tripswitch'.
Pero antes de su espectáculo, la Banda de Gaitas de Corvera ya se había encargado de calentar el ambiente. Los sones de las gaitas precedieron a la quema de la espectacular hoguera instalada en el 'prao' de la fiesta, con un diseño a base de troncos superpuestos que se levantaban como un pequeño edificio.
Los habituales de Trasona en la noche de San Juan no recordaban una fiesta como la del viernes, con tanta gente. Una larga procesión de vehículos fue llenando los estacionamientos disponibles en el entorno del pantano. La buena organización propició que la noche transcurriera sin ningún incidente de relevancia.
También multitudinaria, aunque sin llegar a los extremos corveranos, fue la hoguera de San Juan de la Arena, que estos días celebra sus fiestas. El 'prao' de la rula de la localidad sotobarquense acogió a cientos de personas que, a las doce en punto, se congregaron a las inmediaciones del puerto. Antes de que las llamas consumieran una pequeña embarcación colocada a tal efecto, el público pudo disfrutar de un animado castillo de fuegos artificiales que se prolongó a lo largo de un cuarto de hora. Tras la hoguera, La Arena continuó celebrando sus fiestas hasta primeras horas de la mañana de ayer.
No fueron éstas las únicas hogueras de la comarca. Las localidades castrillonenses de Arnao o La Braña también vivieron su noche mágica, y esperan ya la del año que viene.