El Ayuntamiento descarta hacer viviendas en parte del suelo liberado por el derribo de las naves anexas a la antigua fábrica de tabacos. Esta posibilidad fue barajada hace tiempo para crear nuevas condiciones urbanísticas para fijar el vecindario en Cimadevilla.
Lo que sí se contempla en cambio en un futuro es la posibilidad de construir edificios auxiliares para el complejo cultural que se proyecta en la zona.
Los inmuebles habitados de la calle del escultor Sebastián Miranda -antigua calle de Guinea- pegados al muro de la vieja fábrica de tabacos no se verán afectados por los trabajos de demolición.