El bocarte del Cantábrico atraviesa uno de sus momentos más críticos y podría llevar dos años por debajo de su biomasa límite y, por lo tanto, estar en grave riesgo de disminución de la capacidad de recuperación. Esta es la opinión de Lorenzo Motos, del Centro Tecnológico de Investigación Marina Azti, que realiza seguimientos de las poblaciones de bocarte en el golfo de Vizcaya, quien considera que las nuevas generaciones de esta especie «son casi nulas» desde 2004.
La escasez ha disparado los precios del bocarte hasta los nueve euros el kilo en las lonjas y ha provocado que sea el producto que más se ha encarecido este año con un incremento del 18%. Como consecuencia, se espera un aumento de las importaciones procedentes de Argentina o Chile para abastecer los mercados españoles.
De hecho, la Comisión Europea (CE) tiene previsto proponer el incremento en 6.000 toneladas de la cuota de importaciones de bocarte a toda la Unión Europea, con lo que se pasará de las 2.000 actuales a 8.000, pudiendo paliar así la falta de producto para las conserveras.
Los pescadores españoles insisten en el cierre inmediato de la pesquería en el golfo de Vizcaya, una decisión que la CE ha retrasado hasta el conocimiento de los informes científicos sobre la situación del caladero, previstos para el 30 de junio.
«Si se confirma que están por debajo de las 28.000 toneladas de biomasa, la CE cerrará de inmediato la pesca», aseguró esta semana el comisario europeo de Pesca, Joe Borg.
Y es que las alertas sobre un posible colapso del caladero se han repetido en los últimos meses. Lorenzo Motos explica que para llegar a la situación actual de alarma se han conjugado circunstancias naturales y la práctica de la pesca, causante de un 40% de las muertes de estos peces.
Tres años de vida
El bocarte es una especie de vida corta -tres años-, sometida a una alta mortalidad, porque está en la base de la pirámide alimenticia marina, lo que conlleva que una buena parte de cada generación se vea diezmada cada año, explica Motos.
Cada bocarte puede poner unos 200.000 ó 300.000 huevos al año, de los que a veces sólo sobrevive uno, suficiente para mantener la biomasa. Pero si la abundancia de las nuevas generaciones de bocarte falla, la población se reduce rápidamente y se puede llegar al colapso del que es difícil de recuperarse como sucedió con la anchoveta del Perú, la sardina de California, el arenque de Noruego o el bocarte en el mar de Alborán.
Sin embargo, a pesar de la escasez, los expertos consideran que el precio al consumidor rondará las cifras actuales durante toda la temporada (nueve euros) y advierten de que, aunque se registren descensos puntuales, éstos no deben ser interpretados como tales porque pueden deberse a la entrada de boquerón de otros países que, en principio, se cotizan menos que el nacional.