elcomerciodigital.com
Domingo, 25 de junio de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES


Visita la web de Canal 10 y su programación


Bodas
Vuelos baratos
Comuniones y bautizos
Ofertas Caribe
Alquiler de coches
Música MP3
Moda
Tarot
Dietas
Películas DVD
PC portátil
Mundial fútbol
Hoteles
Fórmula 1
Idiomas
Pilates





El Comercio
Canal 10 TV
El Comercio Digital
La Voz de Avilés

Tarifas en formato PDF


ACTUALIDAD
Asturias
Mueren dos músicos de Felpeyu en un accidente en Álava
Carlos Redondo e Igor Medio viajaban con el resto del grupo hacia Cataluña, donde anoche tenían un concierto La furgoneta se salió de la AP-68 y dio varias vueltas de campana
Mueren dos músicos de Felpeyu en un accidente en Álava
DESTROZADO. Estado en el que quedó el vehículo en el que viajaban los miembros de Felpeyu, tras excarcelar los heridos. Los instrumentos quedaron en la cuneta. / E. C.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Los cuerpos de Carlos Redondo e Igor Medio están todavía en Vitoria, donde las familias esperan que a lo largo del día de hoy se realicen las autopsias. Todos pretenden agilizar al máximo los trámites judiciales y burocráticos para partir hacia Gijón en esta jornada, aunque eso tampoco es seguro. Así las cosas, todavía no se ha podido decidir dónde se instalarán las capillas ardientes ni cuándo se celebrarán los funerales.

En Vitoria, con las familias está el concejal de Festejos del Ayuntamiento de Gijón, Iván Álvarez Raja, no sólo como concejal sino también como amigo. También la alcaldesa tuvo oportunidad de hablar con los familiares. Aunque es pronto para tomar decisiones, el Consistorio organizará en los próximos días un homenaje. La carretera se convirtió ayer en una trampa mortal para dos miembros de Felpeyu, el grupo asturiano de folk de gran proyección nacional e internacional, que fallecieron en un accidente registrado por la mañana en la autopista AP-68, a la altura del municipio alavés de Zuia, a unos 20 kilómetros de Vitoria. Otros cinco componentes de esta formación y el técnico de sonido que les acompañaba resultaron heridos de diversa consideración y fueron hospitalizados en dos centros sanitarios. Al cierre de esta edición, sólo uno de los músicos permanecía hospitalizado, con fracturas en una pierna y un brazo.

El siniestro que costó la vida a Igor Medio, de 34 años, y Carlos Redondo, de 41, ocurrió hacia las ocho y media de la mañana, cuando la banda se dirigía a Cataluña para participar en el festival de Música Tradicional de Calaf. Felpeyu tenía previsto tocar anoche en esa localidad barcelonesa. Pero la tragedia truncó el viaje y el concierto, tres horas después de que los músicos partieran desde Trasona (Corvera), donde tampoco habían podido actuar la noche de San Juan por un problema eléctrico.

La furgoneta en la que viajaban -una Citroën Jumper, con placas de matrícula nuevas- se salió de la calzada en un tramo recto y acabó volcando fuera de la autopista después de dar varias vueltas de campana, según informaron fuentes de la Ertzaintza, que todavía investiga las causas del accidente.

Aunque el atestado aún no está terminado, todo apunta a que el conductor del vehículo, uno de los fallecidos, se quedó dormido al volante. Esta era también la hipótesis que manejaban sus propios compañeros. Todos ellos llevaban puesto el cinturón de seguridad, lo que evitó que las proporciones del siniestro fuesen aún mayores. La segunda víctima mortal viajaba en el asiento inmediatamente posterior al del conductor. Al parecer, la furgoneta recibió el mayor impacto en su parte fronto lateral izquierda, tras impactar contra el suelo mientras daba vueltas de campana.

«No sé qué pasó»

«No sé qué pasó. Estaba dormido y me desperté cuando ya estábamos dando vueltas. Todo quedó hecho un asco. Uno de mis compañeros murió en el acto y otro, poco después», relató a EL COMERCIO el violinista Fernando Oyágüez horas después del siniestro. «Yo iba en el asiento del copiloto y Carlos (Redondo) conducía», agregó demudado, mientras aguardaba noticias de sus colegas heridos en el hospital vitoriano de Txagorritxu, donde las víctimas y algunos familiares fueron confortados por socios del Centro Asturiano de Vitoria.

Los cuerpos sin vida de Redondo, casado y padre de dos hijos, y del bajista Igor Medio , ambos vecinos de Gijón, fueron conducidos al Servicio de Patología Forense, en el palacio de Justicia de la ciudad vasca, donde se les practicará la autopsia. Hasta entonces, los cuerpos de los dos músicos permanecerán en el País Vasco.

Mientras los cadáveres llegaban al Anatómico Forense, efectivos del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamentos intentaban rescatar a los heridos que habían quedado atrapados entre los restos del vehículo. «Ha sido una operación lenta y complicada porque había muchas personas que extraer y la furgoneta estaba muy destrozada», apuntó un bombero. Al parecer, sólo tres de sus ocupantes pudieron salir por su propio pie. El habitáculo del vehículo quedó totalmente deformado, sobre todo la zona ocupada por los fallecidos.

Varios automovilistas que circulaban por la autopista se detuvieron al advertir el accidente para tratar de auxiliar a los heridos, aunque sólo pudieron acompañar a los supervivientes hasta la llegada de los servicios de emergencia.

Tres de los heridos -Diego Paniagua, de 22 años; Ruma Barbero, de 35, y Fernando Oyágüez, de 32- sufrieron lesiones leves y fueron dados de alta a última hora de la mañana, tras ser asistidos en el hospital Santiago. El técnico de sonido, Slaven Kulak, de 42 años, y el violinista Lisardo Prieto, de 32, abandonaron el servicio de urgencias del Txagorritxu por la tarde, y sólo Xuan Nel Expósito, de 38 años, quedó ingresado en observación.

Familiares y amigos de los miembros del grupo se desplazaron ayer a la ciudad vasca para acompañarles, sobre todo, a las familias de los dos fallecidos. Desde Asturias, el mundo de la música en bloque, instituciones, políticos y representantes de la cultura expresaron su consternación por el trágico suceso.



Vocento