Los sindicatos europeos del metal siguen muy atentos a los movimientos de Arcelor, que ayer continuaba apurando la negociación para cerrar un acuerdo de fusión con Mittal Steel. Las centrales ya han advertido de que si finalmente se produce esta operación -que la dirección del grupo europeo trasladará hoy al consejo de administración que se reúne en Luxemburgo-, exigirán al grupo anglo-indio que respete la aplicación de «un modelo social e industrial europeo» en la sociedad resultante.
Tanto el comité europeo de Arcelor como la federación europea del metal, que ayer mantuvieron intensos contactos para analizar la situación, están de acuerdo también en que si la compañía rusa Severstal queda finalmente fuera de este proceso y Arcelor se ve obligada a indemnizarla con 140 millones de euros, reclamarán «responsabilidades» a la dirección del grupo siderúrgico europeo.
Las organizaciones sindicales europeas están «preocupadas y desorientadas» y siguen con «incertidumbre» este 'culebrón' cuyo final parece ya más cerca. José Ramón Laso, responsable de siderurgia en la federación minerometalúrgica de CC OO y miembro del comité del acero de la Federación Europea de la Metalurgia, aseguraba ayer que las centrales siguen priorizando los planes industriales, el empleo y las inversiones, y que no consentirán «ninguna negligencia» en la gestión de este proceso.
Héctor Roces, secretario general de la sección sindical de UGT en Arcelor de Gijón y miembro del comité restringido de la siderúrgica expresó, al igual que Laso, la «preocupación» y «desorientación» en que se encuentran las organizaciones sindicales, «más preocupadas en conocer qué va a pasar con las relaciones laborales, el empleo, la actividad y las inversiones comprometidas», resaltó Roces. El también secretario general de UGT en Gijón dejó claro que «entre quien entre» en Arcelor «lo que importa es que se cumpla el plan de inversiones firmado, tanto para Asturias como para el resto de las instalaciones siderúrgicas del grupo europeo».
La compañía dará a conocer mañana al comité restringido de Arcelor el proyecto que será aprobado hoy por el consejo de administración.
La firma rusa
Según adelantó EL COMERCIO, en el caso de que la operación de fusión entre Arcelor y Severstal no se lleve a efecto, la parte que la incumpla deberá abonar a la otra una indemnización de 140 millones de euros, en el plazo de los siete días siguientes a la fecha en que un experto haya dictado una decisión final y no susceptible de recurso. Todo apunta a que Arcelor -presionada por sus principales accionistas, contrarios a la fusión con Severstal- se decantará finalmente por Mittal. Si la fusión entre ambos fuese aprobada, la operación crearía el mayor productor de acero del mundo, con una producción tres veces superior a la su rival más próxima.
Mittal Steel, la mayor siderúrgica del mundo en volumen de producción, anunció el 27 de enero una opa sobre el cien por cien de las acciones de su competidora Arcelor, la segunda mundial, por un importe de 18.600 millones de euros.
El pasado 19 de mayo, mejoró los términos de su oferta, al elevar en un tercio su montante y comprometer a la familia Mittal a limitar su participación en la empresa resultante al 45%. Días después, el 26 de mayo, Arcelor anunció un acuerdo de fusión con la rusa Severstal mediante una operación que daría a su principal accionista, el empresario ruso Alexey Mordashov, el control del 32% del grupo siderúrgico europeo.
Las conversaciones entre Mittal y Arcelor han involucrado principalmente a Lakshmi Mittal y el presidente del consejo de administración del grupo europeo, Joseph Kinsch, y continuarán hoy. En su reunión en la sede del grupo en Luxemburgo, Arcelor también tratará las modificaciones al plan de fusión planteadas por Severstal. La compañía rusa propuso el pasado martes reducir su participación en la nueva compañía del 32 al 25%, tras la oposición a la operación expresada por varios accionistas del grupo siderúrgico europeo en las últimas semanas.
La fusión entre Arcelor y Severstal no se llevará a la práctica si es rechazada por más del 50% del capital de la compañía europea, decisión que debe tomar la junta de accionistas en su próxima reunión del 30 de junio.