El Narcea, que aportó a su balance cinco ejemplares encabezó una floja jornada dominical, en la que se registraron once capturas, una de ellas, la que pescó Miguel Alonso García, fue la única a mosca. Si el sábado el balance fue pobre, ayer lo fue aún más, ya que fueron varios los ríos que pasaron el día en blanco. Al menos, el Cares y el Sella siguen con su goteo de ejemplares, aunque, al igual que en el Narcea, se sigue esperando por la entrada de añales que salve el último mes de una temporada que tuvo un brillante comienzo con saldos de más de medio centenar de salmones en los meses de abril y mayo. La captura de mayor peso corrió a cargo de Joaquín Rivero Díaz en el Cares, donde prendió un ejemplar de 5,3 kilos en la zona libre de Miyares.