Sin empezar, el Tour tiene ya perdedores. Ante los datos revelados sobre la red de dopaje supuestamente diseñada por el médico Eufemiano Fuentes, la dirección de la ronda mantuvo ayer una reunión de crisis. Quiere evitar que el escándalo salpique a su carrera. Por eso comunicó por fax al Astaná, el equipo de Manolo Saiz, que queda excluido del Tour. Nada más recibir el mensaje, Pablo Antón, mánager de la escuadra, comenzó a preparar el recurso ante el Tribunal de Arbitraje (TAS). El equipo español no fue el único afectado por el dedo acusador. El Tour también solicitó al T Mobile que no incluya en su alineación ni a Ullrich ni a Sevilla, presuntos clientes del ginecólogo canario.