Raymond Domenech oculta las cartas. Por primera vez desde el inicio del Mundial, el seleccionador francés no ha adelantado la alineación en la víspera de un partido. En una rueda de prensa celebrada en Hamelín, cerca del cuartel general galo, el técnico justificó su oscurantismo en la poca credibilidad que le ofrece Aragonés. «Me puedo equivocar pero hay cosas que no las siento. Los españoles anuncian un equipo, yo espero a ver. No es un juego. Uno no se adapta al adversario, pero reflexiona y sopesa las fuerzas y flaquezas del rival», alegó más que nunca en su papel de aficionado al ocultismo.