El Ministerio de Fomento no está de acuerdo con el Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) de Valdés que el pasado viernes fue aprobado de forma inicial por la Corporación. Y así se lo hizo saber al Ayuntamiento antes de que el documento fuera sometido a debate en el Pleno. En un comunicado remitido el pasado mes de enero por la Dirección General de Carreteras al equipo de gobierno que preside Juan Fernández Pereiro se especificaba que este organismo «informa desfavorablemente» sobre el nuevo documento urbanístico del concejo.
En ese informe, Carreteras se remite a una comunicación similar remitida al Ayuntamiento en setiembre de 2004. En ella, deja constancia de que el plan «realiza una clasificación de las distintas parcelas del territorio, pero no se delimitan en los planos presentados las zonas de dominio público, servidumbre, afección y línea límite de edificación» respecto a las carreteras existentes en el concejo.
También pone objeciones a los nuevos accesos a las carreteras nacionales del concejo (N-632 y N-634) que actualmente están en servicio. El área dependiente del Ministerio de Fomento informa de forma desfavorable a que estos accesos se realicen al mismo nivel que las citadas vías de comunicación. Recuerda que según una orden ministerial con fecha de 16 de diciembre de 1997, los accesos a las carreteras con una densidad de tráfico igual o superior a 5.000 vehículos «deben hacerse a distinto nivel».
«Incumplimientos»
Por todo ello, concluyen desde la Dirección General de Carreteras, «y debido a que no se cumplen las prescripciones relativas al uso y defensa» de los viales, este departamento «informa desfavorablemente» sobre el PGOU valdesano.
Además del Ministerio de Fomento, también el de Medio Ambiente ha puesto objeciones al documento urbanístico respecto a la línea de deslinde, que «deberá prevalecer». Pero no sólo el Ministerio de Medio Ambiente no aprueba el plan urbanístico del concejo valdesano.
También la secretaria municipal del Ayuntamiento ha hallado errores en la redacción del documento y en su posterior tratamiento de las alegaciones. Según un informe elaborado por la titular de la Secretaría, Ana Martínez Cardeli, «no se ha subsanado el tema de cuantificar los estándares de zonas verdes y equipamientos, no existen más planos de información urbanística que los ya referidos en el documento de aprobación inicial y los criterios de clasificación de determinados suelos urbanos y de ampliación de núcleos parecen haberse mantenido».
La secretaria municipal también deja constancia en su informe de una «observación de importancia». Se refiere al tratamiento de las alegaciones, que no ha sido «ni completo, ni cohesionado ni razonado». Cardeli recuerda que en el primero periodo de información pública del PGOU, se da respuesta a un cierto número de alegaciones «de forma individualizada y motivada», mientras que otras «se acompañan de un simple listado con el indicativo de 'estimado' o 'desestimado' y otras carecen de todo tipo de referencia».
En el el segundo periodo de información pública «se reproducen las mismas circunstancias», advierte la secretaria municipal, quien también considera como «muy somera» la memoria que contempla el PGOU respecto a los criterios tenidos en cuenta para solventar las alegaciones.