elcomerciodigital.com
Martes, 27 de junio de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
OPINIÓN
OPINIÓN EDITORIAL
Prodi, reforzado
CUANDO Silvio Berlusconi decidió llevar adelante su proyecto de reforma constitucional no imaginaba que, llegado el momento, sus adversarios estarían en el gobierno y él en la oposición y, así, aunque se trate de asuntos formalmente distintos, el rotundo no de los italianos en el referéndum es valorado como un evidente refuerzo para Romano Prodi.

En efecto, de modo coherente, Prodi y sus socios del heterogéneo centro-izquierda se han opuesto a la reforma del Estado porque ven precipitada la redacción propuesta, poco consensuada y, de hecho, una concesión obligada de Berlusconi a su importante socio la Liga Norte. De hecho, en el norte industrial y financiero el proyecto habría ganado, pero también votan el centro y el sur y, por tanto, ese triple espejo donde se mira desde siempre la política trasalpina, decide por el conjunto. Ya decidió en su día creando las regiones y ahora, sin embargo, ha rehusado lo que es una revisión de mucho más calado político, que afecta a más de cincuenta artículos de la Constitución.

Prodi optó hace mucho tiempo por una estrategia constructiva; cree también en la necesaria modernización del Estado y desde criterios más descentralizadotes y sin rehuir tono federalizante, pero de manera sosegada, muy pactada y bien trabajada, que no ponga en riesgo la delicada función del gobierno central, ni, desde luego, agrande las diferencias entre Norte y Sur. La vieja cuestión nunca resuelta.

A Romano Prodi le salió un aliado de excepción en la persona del muy respetado ex-presidente de la República Carlo Azeglio Ciampi, quien se ha mostrado muy hostil a la reforma propuesta y ha hecho un canto a la unidad nacional derivada de la Constitución democrática de 1948 y la ha descrito como lozana y, aunque mejorable, perfectamente útil en los tiempos actuales.

Como los otros socios de Berlusconi habían apoyado la iniciativa solo de labios afuera y por la obligación de mantener contra viento y marea la antigua coalición de gobierno de centro-derecha, crece la impresión de que se trata de una derrota personal del antiguo presidente del Consejo.

Y también obliga al centro-izquierda a renovar el debate y hacer una propuesta que pueda reunir un apoyo extendido, como ya se sabe, conviene en estos trances.



Vocento