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Asturias
Música en el adiós a Igor Medio y Carlos Redondo
Representantes de todas las formaciones políticas se sumaron a la despedida del mundo cultural de la región a Carlos Redondo e Igor Medio «A pesar de esta desgracia, deseamos que su música continúe», piden los familiares en un emotivo acto celebrado en el tanatorio de Gijón
Música en el adiós a Igor Medio y Carlos Redondo
DOLOROSO CONCIERTO. Músicos de distintas formaciones asturianas tocaron varias piezas durante el homenaje a Carlos Redondo e Igor Medio. / P. CITOULA
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Cerró los ojos cuando empezó a escuchar la gaita. El son de la Marcha d'Antón el neñu, una pieza fúnebre asturiana, hizo que poco a poco fuera agachando la cabeza y aplaudiese hasta casi hacerse daño en las manos. Su rostro anónimo pasó inadvertido entre la multitud que ayer se congregó en el tanatorio de Gijón para despedir a Carlos Redondo e Igor Medio, los miembros de Felpeyu fallecidos en un accidente de tráfico en Vitoria, cuando se dirigían a un concierto. Aquel muchacho casi adolescente le ponía rostro a las nuevas generaciones de músicos que desde el sábado lloran la pérdida de algo más que un referente. El mundo de la música y la cultura rindió un sentido homenaje a las víctimas y arropó a sus familias en un acto cargado de poesía, asturianía y mensajes de esperanza que contó con la presencia de representantes de todas las formaciones políticas de Asturias. Sólo faltó, muy a su pesar, Xuan Nel Expósito, el también miembro del grupo que ayer por la tarde recibía el alta en el hospital vasco donde fue ingresado tras el accidente.

La capilla del tanatorio gijonés empequeñeció en apenas unos segundos. La marea humana que quiso despedir a Carlos Redondo e Igor Medio inundaba el hall y los pasillos colindantes. Aunque quizá no todo lo cerca que hubieran querido, todos los asistentes escucharon las gaitas, los tambores y violines que un grupo de músicos de distintas y diversas formaciones hicieron sonar con fuerza, casi con rabia. El poeta Miguel Rojo, con pañuelo negro al cuello, se acercó al altar de la capilla. «Esta mañana, al pensar qué diría durante mi intervención, me salieron palabras muy duras, como si quisiera matar a la propia muerte. Eran unos buenos rapaces».

Advirtió que Asturias echará de menos a los dos miembros de Felpeyu «más de lo que imagina», por su trabajo, dedicación y entrega a la música y la cultura del Principado. Por esta razón, entre otras, el concejal socialista de Oviedo Gonzalo Olmos solicitó ayer al Ayuntamiento la organización de un acto que reconozca la labor de los músicos en la capital. Rojo leyó dos de sus poemas, en su día interpretados en el escenario por Carlos Redondo e Igor Medio. El primero de ellos versaba sobre la matanza de la estación de Atocha el 11-M, y el segundo sobre el oficio y el arte que los fallecidos convirtieron en su forma de vida.

«Suerte de conocerles»

Terminó sus versos atragantado por la emoción. Boni Pérez, letrista de Los Locos, el grupo en el que Carlos Redondo se hizo popular, prosiguió el homenaje con el discurso «de un ciudadano que tuvo la suerte de conocerles». Recordó los inicios del músico, las tardes de ensayos, los chascarrillos de la furgoneta de camino a un concierto, «las descargas que salían de su garganta»... Pero también su madurez artística y personal, su entrega, serenidad y dedicación a los demás. Boni Pérez también destacó la «genialidad» de Igor Medio, con quien realizó un cómic sobre la historia del cine español. «No sé si esto es una oración, pero me gustaría pedir que Igor y Carlos estén siempre cerca, y nos ayuden siempre que los rigores de la vida parezcan invencibles, como hoy».

Los músicos volvieron a tocar, con energía, hasta que la tía de Carlos Redondo subió a la palestra de forma imprevista. «No tengo palabras, sólo fe, aunque sea muy pequeña, como la de Eva y Guille, que saben que papá no murió, y tampoco Igor. Los dos nos aprietan fuerte la mano», dijo casi en un suspiro. Fernando Álvarez Balbuena la abrazó antes de tomar el micro para seguir el guión del acto. Recitó los versos de 'Tierra', una de las canciones más conocidas de Felpeyu que dio título a uno de sus discos. «Este tema habla de nosotros, y sobre todo de esperanza, por eso lo he elegido, porque estamos muy necesitados de esperanza».

El último en tomar la palabra fue el actor asturiano Toño Caamaño, que habló en nombre de las familias de Igor Medio y Carlos Redondo. Agradeció el apoyo recibido en estos días por los representantes de la música y la cultura, el sacrificio de quienes ayer organizaron el homenaje y participaron de forma activa en él, la cercanía del resto de los miembros de Felpeyu y la compañía de la corporación municipal de Gijón. «Los seres queridos de Carlos e Igor quieren deciros que, a pesar de esta desgracia, desean que su música continúe».



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