Los promotores gijoneses consideran de vital importancia que la Administración local ponga a su disposición más suelo en el que acometer promociones de viviendas de protección, para asegurar el futuro una vez finalizado el plan de Roces. Así lo indicó ayer Jesús Muñiz, vicepresidente de la Asociación de Promotores y constructores (Asprocon), en el transcurso de la presentación de la octava edición de la Feria Monográfica de la Construcción y Obras Públicas del Noroeste Ibérico (Ficni-06).
Muñiz indicó que «en Gijón llevamos aguardando más de dos años a que el nuevo plan de ordenación urbana salga a la luz. Esperamos que a partir de finales de este año el Ayuntamiento conceda ya licencias para construir en Roces. Estamos a punto de comenzar una nueva etapa, tras muchos años en los que apenas se construían viviendas de protección oficial».
De todas formas, entre los promotores y constructores gijoneses existe el temor de que el futuro no sea muy halagüeño, pues, según indicó Jesús Muñiz, «el mayor problema que vemos es que estas iniciativas de construir viviendas de protección no tengan continuidad. Es necesario que al acabar lo previsto en Roces se gestionen otros lugares».
El vicepresidente de Asprocon recordó que «por presiones» se retiraron del PGOU las promociones previstas para Jove y Vega-La Camocha, por lo que añadió que «necesitamos que Sogepsa y el Ayuntamiento fuercen para no tener que esperar tres o cuatro años tras finalizar en Roces».
Según los datos aportados por Muñiz, estas viviendas de protección oficial o autonómica alcanzarían los 120.000 euros para un piso de 80 metros cuadrados y vaticinó que «a quien las construya en Roces se las quitarán de las manos, ya que son necesarias y llevan años sin construirse».
Por lo demás, desde Asprocon se considera que «las viviendas caras y en el centro de la ciudad se seguirán construyendo. Por eso es necesario que las promociones de protección que van a salir al mercado continúen en el tiempo. Es necesario que el Ayuntamiento prevea nuevas actuaciones para abaratar los precios».
Serafín Abilio Martínez, presidente de la Confederación Asturiana de la Construcción (CAC), afirmó en la presentación de Ficni que el sector seguirá siendo el motor de la economía asturiana durante los próximos ocho años. No obstante, Martínez alertó sobre el peligro de que no haya alternativas de relevo en el futuro. El presidente de la CAC indicó que «nos gustaría, como empresarios que tenemos metidas en el negocio todas nuestras inversiones, saber quién nos reemplazará. Es necesario tener un líder en la economía y eso es lo que nos falta en Asturias».
Según los datos dados a conocer ayer, la construcción aporta el 12,17% del PIB asturiano y el 13% de los afiliados a la Seguridad Social en la región. Además, se estima que por cada empleo directo del sector se crean 1,3 indirectos.
Por su parte, el consejero de Infraestructuras, Francisco González Buendía, quiso tranquilizar a constructores y promotores en cuanto a las garantías de licitación de las grandes obras en la región. Así, el consejero aseguró que «en 2006 la licitación en materia de carreteras va a ser histórica. No va a haber esos picos tan temidos por el sector». La intención de la Administración regional es «colocar a Asturias en situación de liderazgo en el Noroeste». Buendía aseguró que «no soy optimista, sino realista».
Sobre los posibles retrasos en la construcción de infraestructuras en la región, Serafín Abilio reconoció la existencia de «problemas técnicos» en un túnel de la Variante de Pajares. Además, Manuel Martínez, vicepresidente de la CAC, apostilló que «hay mucha actividad constructiva en Asturias. Existen algunas ralentizaciones más relacionadas con las propias empresas, por motivos técnicos». Sobre las críticas vertidas al respecto por representantes del PP, aunque sin citarlos, Manuel Martínez indicó que «puede que interese a alguien hacer de un caso concreto una filosofía generalista, pero no hay ralentización en las obras».
Ahondó en la cuestión el propio González Buendía, quien afirmó que «en Asturias no hay paralización, sino construcción», y puso como ejemplo los problemas que se está encontrando la ampliación del puerto de El Musel para conseguir camiones para transportar el material de relleno de las obras.
Otro asunto destacado fue el relativo a la polémica construcción de la vía de alta velocidad (AVE) hasta Gijón. Serafín Abilio Martínez indicó que «lo importante es que el consejero tiene la obra en la cabeza», aunque resaltó la necesidad de que la licitación de los diferentes tramos de la alta velocidad en la región «tenga una buena planificación».
El consejero de Infraestructuras informó de que «no había ningún estudio informativo para el AVE entre Pola de Lena y Gijón y ahora lo estamos haciendo. En teoría, el AVE terminaba en Pola de Lena. Cuando tengamos el estudio informativo tendremos que analizar cómo llegará a Gijón».
Desde la Confederación se apuntó la necesidad de que este nuevo ferrocarril de alta velocidad tenga un trazado diferente al actual, así como redes separadas para el transporte de pasajeros y mercancías.
Los constructores tienen como objetivo de su expansión el noroeste ibérico, por lo que piden que la futura autovía del Suroccidente no termine en Ponferrada, sino que conecte con la autovía Benavente-Tuy, pues creen fundamental acceder a los mercados del norte de Portugal. Serafín Abilio Martínez indicó que «es más importante ir a Portugal que a China, porque a Portugal se va a vender y a China, a comprar».