A veces, sólo a veces, la lógica de la naturaleza se rebela contra el artificio de la hipocresía, el autoritarismo de la rutina y los ritos milenarios. Cuando alguien es percibido como diferente a la norma no escrita y demasiado publicada, ya está: el antihéroe de chistes, conversaciones, y hasta debates y sermones. Y todos ellos, aún los inocentes chascarrillos que sólo pretenden otorgar sentido del humor a la vida de los demás a fin de ser los divulgadores protagonistas siempre de la improvisada fiesta, se encaminan a marcar las diferencias.