Juan Antonio Roca, el todopoderoso ex asesor de Urbanismo del Ayuntamiento de Marbella, que desde principios de abril permanece en prisión y que está considerado como el auténtico «cerebro» de toda la trama de corrupción, no descansa ni siquiera entre rejas. Según fuentes de toda solvencia, estos últimos meses ha seguido controlando desde la cárcel de Alhaurín de la Torre los hilos del entramado que él diseñó a lo largo de todos estos años a la sombra de Jesús Gil y del paraguas político que le proporcionaba el partido del mismo nombre.