La estación de servicio de la autovía del Cantábrico a la altura de Colunga, la única que habrá desde Bricia, en el concejo de Llanes, hasta el centro de la región, acaba de entrar en funcionamiento. El martes por la tarde los operarios retiraban los conos que desde hace semanas impiden el paso de los conductores y ya durante su primera jornada han hecho uso de las instalaciones numerosos clientes.
La estación de servicios dispone de dos semiáreas a ambos lados de la A-8 para dar servicio tanto a las personas que viajan hacia Santander como a las que circulan en dirección al centro de la región. Cada una de las partes tiene unos 8.000 metros cuadrados y en ambas se alza un edificio de planta baja que alberga un restaurante y una tienda, ambos equipamientos anexos a la zona habilitada para el suministro de gasolina. Su ubicación exacta es el kilómetro 347,500.
Además, en cada una de las dos áreas existe un espacio reservado para el lavado de vehículos y otras dependencias para dar servicio a los camioneros que decidan estacionar en este recinto. La estación estará abierta las 24 horas del día.
Entre ambas áreas se han creado cerca de 30 puesto de trabajo distribuidos entre el restaurante y la gasolinera, abanderada por la empresa Cepsa.
El diseño inicial incluía también la construcción de una pasarela peatonal que comunique ambas semiáreas así como la edificación de un hotel en la margen más cercana a la villa de Colunga. Ambas actuaciones aún están sin ejecutar.