José Luis Rodríguez Zapatero anunció ayer el inicio del diálogo con ETA en una comparecencia sin preguntas en la que prometió que el Gobierno no pagará a los terroristas «precio político» ni derogará la Ley de Partidos para facilitar a Batasuna la vuelta a las instituciones. Tras semanas de confusión y cambios de opinión en el seno del gabinete socialista, el jefe del Ejecutivo optó por informar de la apertura de conversaciones a través de una declaración institucional en sede parlamentaria, en lugar de hacerlo en un debate en el pleno del Congreso de los Diputados.