La Colegiata de San Juan Bautista y las más de cien personas que llenaban el noble escenario envolvieron «el acto más solemne del año» en la ciudad, como lo calificó la alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso. Durante más de dos horas se repasaron algunos méritos de los galardonados con las máximas distinciones de la villa y se entregó la medalla de oro al Sporting, las de plata a la Organización Nacional de Ciegos, la Bolera Reculta, la Peña Bolística Magdalena, la Agrupación Artística Gijonesa y al ex secretario municipal Mariano López Santiago; se reconoció al religioso José María Díez-Alegría como hijo predilecto de Gijón, y se nombró a Marcelo Palacios hijo adoptivo. Los nombres de los galardonados ya se conocían tras el acuerdo tomado por unanimidad en el Consistorio gijonés el pasado 29 de diciembre, y ayer llegó el momento de los recuerdos y los agradecimientos.