El presidente de Caja Rural de Asturias, Román Suárez Blanco, afirmó ayer que 2005 fue un «buen año» en el que se siguió «la misma línea de crecimiento» con unos beneficios para la entidad de 18,3 millones de euros, un 4,22% más que en el ejercicio anterior.
Este resultado ligeramente superior al de 2004, cuando se ganaron 17,6 millones, se logró pese a la aplicación de las nuevas normas de contabilidad exigida por la UE para adaptarse a la normativa comunitaria, según precisó el presidente de la entidad.
Suárez Blanco, que presidió ayer en Oviedo la asamblea general ordinaria que aprobó la memoria y las cuentas anuales de la entidad, destacó que Caja Rural de Asturias «se mantiene en un momento de crisis» y dijo que la última palabra de la reestructuración de la economía «la tienen los políticos». «La economía es la hermana menor y se podrá estructurar cuando los políticos decidan qué quieren hacer con Europa y con España», señaló. El presidente de Caja Rural de Asturias apostó por la configuración de «grandes grupos económicos» para poder competir, aunque insistió en que el «boceto» que se está dibujando de Europa lo ve «vacilante».
Caja Rural de Asturias obtuvo durante los tres primeros meses del año un beneficio neto de 4,53 millones de euros, con un incremento del 10,09% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.
Recursos de clientes
En los primeros tres meses del año Caja Rural de Asturias registró una subida del 12,7% de la cifra total de recursos con clientes, que se eleva a 1.436 millones de euros, y del 21,63% en la inversión crediticia, que alcanzó los 1.553 millones de euros.
En lo que respecta a la cuenta de resultados, el margen de intermediación se situó en dicho periodo en 11,73 millones de euros, un 1,62% menos que en el mismo periodo de 2005.
Los ingresos por comisiones, 2,84 millones de euros, y el rendimiento de las operaciones financieras, 0,27 millones de euros, situaron el margen financiero en 14,80 millones de euros, un 5,98% más que en el pasado ejercicio.